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13 septiembre 2017

Mensajes Profeticos y Alucigenos


                                                                         
¿Drogas en la Biblia? Afirman que Moisés consumía poderosos alucinógeno


El profeta Moisés se encontraba bajo el efecto de poderosos alucinógenos cuando bajó del Monte Sinaí y presentó al pueblo judío los Diez Mandamientos, afirma Benny Shanon, profesor del Departamento de Psicología Cognitiva de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
En un provocador artículo publicado por "Time and Mind" (Tiempo y Mente), un periódico consagrado a la filosofía, Shanon sostiene que el consumo de sicotropos formaba parte de los rituales religiosos de los judíos mencionados por el libro del Éxodo en la Biblia.
"En lo que respecta a Moisés en el Monte Sinaí, se trataba de un acontecimiento cósmico sobrenatural en el cual yo no creo, o de una leyenda en la cual tampoco creo, o -y eso es muy probable- de un acontecimiento que reunió a Moisés y al pueblo de Israel bajo el efecto de estupefacientes", afirmó el profesor en la radio pública israelí.
"La Biblia afirma en ese sentido que el pueblo ve sonidos y ese es un fenómeno muy clásico, por ejemplo en la tradición de América Latina, donde se ve la música", agregó.

También mencionó los ejemplos de la zarza ardiente y del Arbol del Conocimiento en el Jardín del Edén, precisando que en los desiertos del Sinaí egipcio y del Neguev israelí hay hierbas y plantas alucinógenas que los beduinos siguen utilizando.


Según el profesor Shanon, las sociedades tradicionales shamánicas a menudo utilizan estupefacientes en sus ritos religiosos. "Pero esa utilización está sometida a reglas muy estrictas", explica.
"Yo estuve invitado en 1991 a una ceremonia religiosa en el norte de la Amazonia, en Brasil, durante la cual probé una poción hecha con una planta, la ayahuasca, y tuve visiones de connotación espiritual y religiosa", añadió.

Según este investigador, los efectos sicodélicos de las pociones preparadas con la ayahuasca son comparables a los que producen las bebidas fabricadas con la corteza de la acacia. La Biblia menciona este árbol frecuentemente, y su madera es similar a la que fue utilizada para tallar el Arca de la Alianza.


Algunos de los episodios que podemos leer en los textos hebreos antiguos nos permiten abrigar la sospecha de que, tras ellos, se encontraban una serie de experiencias visionarias que han podido haber sido inducidas químicamente. El encuentro de Moisés con Yavé en el Sinaí, la transformación en serpientes de los bastones de los sacerdotes del faraón, en que también intervienen Moisés y su hermano Aaron, la inspiración y las visiones de los posteriores profetas, así como ciertos rasgos de la literatura apocalíptica, por solo citar algunos, han llamado la atención de los investigadores.





                                        EL CANNABIS POR PERSAS, ASIRIOS Y EGIPCIOS
En este artículo nos acercaremos a los usos que dieron los antiguos egipcios, persas y asirios al cannabis. En todos existía una cuádruple utilización del cannabis: religioso, lúdico, médico y como material para hacer fibra. Sin duda, muchos ritos realizados con cannabis se han perdido en la noche de los tiempos.Egipto



En el Egipto faraónico existen pocas referencias al cannabis. La palabra antigua egipcia para el cáñamo era “smsmt”, aparece en los textos de la pirámide, en relación con la fabricación de cuerdas. El cáñamo era utilizado en la construcción de pirámides, para empujar los bloques de piedra caliza, también en las canteras, donde la fibra se machacaba, se metía entre las grietas de la piedra y se mojaba. Cuando la fibra se hinchaba la piedra se rompía. Sir W. Flinders Petrie encontró una esfera grande de fibra de palma atada con cuerdas de cáñamo en el-Amarna. En otras excavaciones se han desenterrado sudarios de cáñamo de los periodos antiguos.

Hasta el siglo II no aparece reflejado claramente cuando el emperador Aurelio impuso un impuesto al cannabis egipcio. Tampoco existía mucho cáñamo en Egipto ya que se utilizaban otro tipos de fibras (tanto textiles como para papel). Pero a partir de esas fechas los egipcios usaron cannabis para fibra, semillas y como embriagador. Los coptos de Tebas empleaban en sus rituales de “ingestión de humo” a fin de comunicarse con Dios (Melouchan, 1986).
En el siglo XVI antes de Cristo aparece ya descrito el cáñamo en el papiro de Ebers (Mañoso/Cortés, 2000:44); en el papiro de Ramses (1700 a.C.), en el papiro de Berlín (1300 a.C.) y el papiro de Chester Beatty VI (1300 a.C.) la palabra smsmt se traduce literalmente como “la planta de cannabis medicinal”.



Los curanderos egipcios utilizaban el poder de las palabras mágicas para aliviar al enfermo, pero utilizaban también un tratamiento medicinal en el que el cannabis formaba parte. También era utilizado con fines medicinales de la mujer para tratarle inflamaciones y problemas de gonorrea (Papiro Ebers, receta número 821), un enema y un cataplasma para una uña de los pies lastimada (Fórmula 618 del Papiro Ebers) y todo a base de cáñamo. En los papiros de Ramsés III (26 d.C.) había una receta oftálmica que contenía cáñamo. Así muchos gobernantes egipcios de Etiopía trajeron hachís desde sus tierras. En Etiopía se pensaba que en un arbusto vivía el Espíritu. También se creía que ciertos aceites inducían estados místicos de conocimiento y podían producir toda clase de efectos mágicos. Muchos papiros tenían trozos de ungüentos perfumados, este tipo de ungüentos probablemente consistían en aceites cannábicos. Hay quienes piensan que el mito de Osiris también tiene referencias al cáñamo.


Es posible que lo egipcios copiaran la tecnología del cannabis de sus vecinos y estos de las tribus arias circundantes. Los primeros restos de fibra de cannabis cercanos a Europa se han encontrado en Turquía; fibras de cannabis del año 1000 a. C. en las ruinas de la ciudad frigia de Gordion (cerca de Ankara) (Bellinger, 1962:5-33). Las tribus frigias que invadieron el imperio hitita en el año 1000 a.C. tejían con fibras de cáñamo (Robinson, 1999:111).


Por último se han descubierto restos de cáñamo (además de cocaína y tabaco) en la tumba de Akenatón (Amenofis IV), de la octava dinastía, en el-Amarna. También se ha encontrado polen de cannabis en la momia de Ramsés II (dinastía novena hace 1.200 a.C.). La Doctora Irina Balabanova de la Universidad alemana de Ulm descubrió que muchas momias de Egipto contenían este tipo de drogas y que algunas son sustancias naturales de Sudamérica. Aquí tenemos un enigma ya que antes de Colón esas plantas no existían en ninguna otra parte del mundo más que en América. La investigación se realizó con cientos de momias y no han quedado dudas. En un pasado remoto unos navegantes atravesaron el mar e influyeron en culturas a ambos lados del Atlántico.
Mesopotamia


Imperio AsirioEn Mesopotamia datos botánicos indican que hubo cáñamo en toda esta región. Una de las referencias históricas más antiguas con respecto al cáñamo es de los sumerios. En Mesopotámica los curanderos utilizaban cannabis y recurrían a la ayuda divina (encomendándose a los dioses Ea y Marduk); se valían de la palabra para apresar a los demonios o espíritus invasores que estaban en el cuerpo del enfermo y así desorientarlos, aislarlos o asustarlo, y así obligarlos a huir y el cuerpo lograr de nuevo su vitalidad.


En una historia sobre Atrahasis, el primer salvador de la humanidad, el rey mago lejano; él podía hablar con su Dios, Enki, que le revelaría sus secretos. Atrahasis necesitaba conocimiento para salvar a sus gentes de la destrucción. Él tenía las comunicaciones cuando estaba en trance y su método para entrar en trance era el hachís.


Aunque hará falta esperar el dominio asirio (IX a. C.) para que la planta aparezca mencionada, concretamente como incienso ceremonial (Schultes y Hofmann, 1982:95) (Escohotado, 1999: 74). El pueblo asirio, un imperio militar abraza la planta del cáñamo como símbolo de conexión con el más allá. A partir del 1250 a. C. tomaron posesión de Mesopotamia los asirios, de origen semita, que se establecieron al norte de Babilonia, en el valle superior del Tigris. Este pueblo era belicoso, cruel y feroz. Sus capitales fueron Nínive y Assur, ubicadas cerca del río Tigris.

Los reyes asirios estaban convencidos de que su misión era someter al mundo a su dios Assur. Creían que podían alegrar y aplacar sus iras si aplicaban crueles castigos a los derrotados. Arrasaron con los pueblos, devastaron países enteros, enviaron al cautiverio y al exilio a millares de personas y sembraron en todas partes el terror y la muerte. El imperio asirio alcanzó su mayor apogeo alrededor del 700 a.C., cuando se extendía de Armenia hasta Egipto y desde el Asia Menor hasta Irán y el golfo Pérsico por el sur. El emperador era gran rey de Asiria, rey de Súmmer y Accad, soberano de los reyes y príncipes sirios, cananeos y judíos y, desde el año 671 a.C., ocupaba el trono de los faraones.

Dioses preparando ensalmos y pócimasEl último de los grandes emperadores asirios fue Assurbanipal, quien fomentó las artes y letras, hizo construir magníficos templos y palacios y formó una gran biblioteca donde reunió, escritos en signos cuneiformes sobre tablillas de arcilla, los documentos más importantes de las civilizaciones sumerio-acadia, babilónica y asiria. Las ruinas y los escritos fueron encontrados por los arqueólogos bajo la ciudad de Nínive. El imperio asirio basado en el terror y la violencia y cobrador de altos tributos, duró 2.000 años. Entre los pueblos reprimidos empezó a crecer el odio y la oposición. En el año 612 a.C. cayó la capital, Nínive; sus lujosos palacios y templos fueron incendiados. Sardanápalo, el último rey de Asiria, antes de ser capturado se lanzó a las llamas.


Además del cáñamo la medicina babilónica utilizaba habitualmente opio, mandrágora, cerveza y vino. Los asirios tenían una serie de conocimientos científicos muy avanzados para su época. El cannabis se menciona en unas tablillas cuneiformes que datan del 650 a.C., y que son copias de textos mucho más antiguos, encontradas en la biblioteca del emperador babilonio Asurbanipal. También se menciona en una carta, que se conservó en los archivos reales, escrita alrededor del 680 a. C. por una mujer desconocida a la madre del rey asirio Esarhadón, menciona el hecho de que existe una sustancia llamada qunnabu “remedio para los pesares” que podría ser cannabis (Abel, 1980) y las semillas de cáñamo se las llamaba shahdanah o “semillas del emperador” (Robinson, 1999:111). Parece ser que dependiendo del uso que le daban, le otorgaban un determinado nombre; qunnabu (otros investigadores escriben quonmubu de donde procede la denominación griega de cannabis) era empleada en ritos ceremoniales, azallu era referido como un término médico (utilizado pera la bronquitis, problemas de vejiga, reumatismos o como remedio para el insomnio), mientras que armitu estaba relacionado con fines terapéuticos, funcionaba en contra de enfermedades en las que los miembros inferiores eran afectados; mientras que Gan-Zi-Gun-Nu ha sido interpretada como la droga "que se lleva lejos a la mente" (Murillo, Erick). En otra receta se usaba el “unbu” como remedio estomacal, como afrodisíaco, como cataplasma para la hinchazón y como fumigante.
Dioses trabajando en el árbol de la vidaEl Árbol de la Vida se graba en las construcciones de piedra de las ciudades asirias y en sus templos. La imagen estilizada del Árbol de la Vida parece tener grandes brotes que crecen en su cima y alrededor de la planta. Siempre está rodeada por personajes alados, reyes y águilas, llamados “genios” por los arqueólogos. También arqueólogos rusos han descubierto grandes templos de fuego iraníes en la zona del desierto de Kara Kum que contenían restos de cannabis junto con opio y efedra en las vasijas rituales. Estos templos datan del primer milenio antes de Cristo. (Rudgley. 1999:89).


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